Pérdida Auditiva — Dr. Juan Carlos Cisneros

Pérdida auditiva

Diagnóstico preciso, solución a la medida

Una de cada tres personas mayores de 65 años tiene pérdida auditiva. No oír bien afecta la calidad de vida, la cognición y las relaciones. Hoy existen soluciones efectivas para prácticamente todos los tipos y grados — lo importante es identificarla a tiempo.

Pérdida auditiva — ilustración acuarela de la vía auditiva completa desde el oído al cerebro

Tipos de pérdida auditiva

La pérdida auditiva o hipoacusia es la disminución de la capacidad de escuchar sonidos respecto al umbral considerado normal (0-25 decibeles). Se clasifica según dónde se origina el problema en la vía auditiva y según qué tan severa es.

Según el sitio de la lesión

Conductiva

El sonido no llega bien al oído interno por un problema en el oído externo o medio. Causas frecuentes: tapón de cerumen, perforación del tímpano, otitis media, otosclerosis, colesteatoma.

Neurosensorial

El sonido llega al oído interno pero las células sensoriales (cóclea) o el nervio auditivo no transmiten correctamente el estímulo. Representa aproximadamente el 90% de las hipoacusias en adultos mayores de 50 años.

Mixta

Combinación de ambas. Suma de un problema de transmisión y un problema sensorineural en el mismo oído.

Según la severidad (umbral en decibeles)

  • Leve: 26-40 dB. Dificultad con voz baja o conversaciones a distancia.
  • Moderada: 41-55 dB. Dificultad con conversación normal sin ayudas.
  • Moderada-severa: 56-70 dB. Solo se escucha voz alta.
  • Severa: 71-90 dB. Solo se escuchan sonidos muy altos.
  • Profunda: mayor a 90 dB. Sordera funcional.

Según la evolución

  • Súbita: aparece en minutos a 72 horas. Es una urgencia médica.
  • Progresiva: se desarrolla lentamente en meses o años.
  • Fluctuante: va y viene (típica de la enfermedad de Ménière).
  • Congénita: presente al nacer.
  • Unilateral o bilateral: un oído o ambos.

¿Por qué se pierde la audición?

Causas de hipoacusia conductiva

  • Tapón de cerumen impactado
  • Perforación timpánica
  • Otitis media aguda, crónica o serosa
  • Otosclerosis (fijación del estribo)
  • Colesteatoma
  • Disfunción crónica de la trompa de Eustaquio
  • Anomalías congénitas del conducto u oído medio

Causas de hipoacusia neurosensorial

  • Presbiacusia: envejecimiento natural del oído. Es la causa más común en adultos mayores. Afecta primero las frecuencias agudas.
  • Trauma acústico crónico: exposición repetida a ruidos intensos (trabajo industrial, música a alto volumen, armas de fuego).
  • Trauma acústico agudo: exposición única a un sonido intenso (explosión, concierto, disparo cercano).
  • Sordera súbita: pérdida brusca, generalmente unilateral. Requiere atención inmediata.
  • Ototoxicidad: medicamentos que dañan el oído interno (algunos antibióticos aminoglucósidos, quimioterápicos como cisplatino, diuréticos de asa).
  • Enfermedad de Ménière
  • Neurinoma acústico(schwannoma vestibular)
  • Infecciones: meningitis, paperas, sarampión, citomegalovirus.
  • Enfermedades autoinmunes del oído interno
  • Genética: algunas formas progresivas tienen base hereditaria.

Señales de alerta. Acude a evaluación si presentas dificultad para entender conversaciones (sobre todo en ambientes ruidosos); si necesitas subir el volumen del televisor más que antes; si las personas se quejan de que pides que repitan; si tienes acúfeno persistente; o si notas que escuchas peor en un oído que en otro. La asimetría auditiva siempre justifica estudios adicionales para descartar tumores del nervio auditivo.

Evaluación y opciones de tratamiento

El diagnóstico combina la historia clínica, la exploración del oído y las pruebas audiométricas. No basta con preguntar "¿cómo escuchas?" — se necesitan estudios objetivos.

Estudios que solicito

  • Otoscopía u otomicroscopía: para examinar conducto, tímpano y descartar tapón de cerumen, perforación, otitis o colesteatoma.
  • Audiometría tonal: mide tu umbral auditivo en distintas frecuencias (250 a 8000 Hz) y separa la conducción aérea de la ósea. Es el estudio base.
  • Logoaudiometría: mide qué tan bien entiendes palabras. Distingue si el problema es "oír menos" o "oír mal" (típico del nervio).
  • Impedanciometría con reflejos estapediales: evalúa la presión del oído medio, la movilidad del tímpano y la integridad del arco del reflejo estapedial.
  • Potenciales evocados auditivos (PEATC): útiles cuando la audiometría no es confiable o se sospecha problema retrococlear.
  • Resonancia magnética del ángulo pontocerebeloso: indispensable en hipoacusia neurosensorial asimétrica para descartar tumor del nervio auditivo.
  • Tomografía de oído: si se sospecha colesteatoma, malformación o causa anatómica.

Opciones de tratamiento

  1. Tratamiento médico/farmacológico. Indicado en causas específicas: tapón de cerumen (extracción), otitis media (antibióticos cuando hay infección bacteriana), sordera súbita (corticosteroides en las primeras 2-4 semanas), enfermedad autoinmune (inmunomoduladores). La presbiacusia y la mayoría de hipoacusias neurosensoriales no se revierten con medicamentos.
  2. Tratamiento quirúrgico. Indicado en hipoacusias conductivas con causa estructural corregible: estapedectomía/estapedotomía para otosclerosis, timpanoplastia para perforación timpánica, mastoidectomía para otitis media crónica o colesteatoma, miringotomía con tubos para otitis serosa persistente.
  3. Audífonos. Son el tratamiento estándar para la mayoría de hipoacusias neurosensoriales leves a severas. Modernos: digitales, discretos, recargables, conectados al celular. No "curan" la pérdida auditiva pero compensan muy bien. El uso temprano se asocia a mejor cognición, menos aislamiento social y mejor calidad de vida.
  4. Implantes auditivos. Implante coclear para hipoacusia neurosensorial severa-profunda bilateral que no se beneficia de audífonos. Implante osteointegrado (BAHA, Bonebridge) para hipoacusias conductivas no corregibles quirúrgicamente, hipoacusias unilaterales severas o malformaciones del oído externo. Implante de oído medio en casos selectos.
1 de 3 Mayores de 65 años con pérdida auditiva
90% Hipoacusias en mayores de 50 años son neurosensoriales
550+ Implantes cocleares realizados

Doctor: Por favor confirme o ajuste estas estadísticas según su experiencia clínica.

Mito que quiero romper."Si me pongo audífono me voy a hacer dependiente" o "todavía no escucho TAN mal". La evidencia es clara: cuanto más tiempo pasa sin estimular el oído, más se deteriora la comprensión del lenguaje a nivel cerebral. El uso temprano de audífonos protege la cognición y se asocia a menor riesgo de demencia. Esperar no preserva el oído — lo perjudica.

Lo que me preguntan mis pacientes

Depende de la causa. Las hipoacusias conductivas (perforación, otosclerosis, tapón) frecuentemente se corrigen quirúrgica o médicamente, con audición casi normal después. Las hipoacusias neurosensoriales generalmente no se "curan" en el sentido de regresar a oír como antes, pero se rehabilitan muy bien con audífonos o implante coclear según el caso. La respuesta honesta requiere ver tu audiometría.
Cuando la pérdida auditiva afecta tu vida cotidiana: pides que te repitan, evitas reuniones por dificultad para seguir conversaciones, subes el volumen del televisor más que tu familia. No esperes a que la pérdida sea severa. El uso temprano protege la comprensión del lenguaje a largo plazo y se asocia a mejor cognición. Mi recomendación es no postergar.
Los audífonos modernos son muy discretos. Hay modelos completamente intracanales (CIC) que casi no se ven, y modelos retroauriculares delgados (RIC) prácticamente invisibles si tienes pelo. La estética dejó de ser un problema hace años; la mayoría de mis pacientes se sorprende de lo discretos que son hoy.
El implante coclear está indicado cuando la pérdida es severa o profunda en ambos oídos y los audífonos ya no proporcionan comprensión adecuada del lenguaje (típicamente menos del 50-60% de palabras entendidas con audífonos bien ajustados). Llevo más de 17 años atendiendo pacientes con implante coclear; es un tratamiento que cambia la vida cuando se indica correctamente.
Depende de la causa. La presbiacusia tiende a progresar lentamente con los años. La otosclerosis también. El trauma acústico avanza si sigue la exposición. La pérdida auditiva por algunas enfermedades específicas se estabiliza o controla con tratamiento. Audiometrías de control anuales me permiten monitorear y ajustar el plan a tiempo.
Sí, en gran medida. Evita exposición a ruido intenso sin protección, controla la hipertensión y la diabetes (afectan la microcirculación del oído interno), no fumes, evita medicamentos ototóxicos cuando sea posible, y trata las infecciones de oído sin demora. La salud cardiovascular y la salud auditiva van de la mano.
Las cirugías de oído sí están cubiertas por seguros de gastos médicos mayores (timpanoplastia, estapedotomía, mastoidectomía). Los implantes cocleares y osteointegrados también están cubiertos en la mayoría de las pólizas cuando hay indicación documentada. Los audífonos convencionales generalmente no están cubiertos por gastos médicos mayores; algunas pólizas tienen módulos opcionales que los incluyen. Mi equipo te ayuda con autorizaciones, presupuestos y trámites.

¿Sientes que tu audición no es la misma?

La pérdida auditiva tiene solución cuando se diagnostica a tiempo. Agenda tu evaluación audiológica completa.